jueves, 10 de junio de 2021

El apellido Arce en Ubierna (Parte 2)

Hijos del matrimonio de Juan de Ortega de Arce y González (19a1) y su tercera mujer Ana del Corral, los primeros que tomaron vecindad en Santibáñez Zarzaguda. [Ver parte 1

19a1c1
. Andrés de Arce y del Corral (1576-1631). Contrajo matrimonio en dos ocasiones.
La primera de ellas (c.1601) con María García y González, natural de Santibáñez, hija de Alonso y de María, fruto del cual nacieron Agustín, Nicolás, Jerónimo, Mateo, María, Elena y Ana. María y Elena contrajeron matrimonio.
En segundas nupcias (c.1626) con Ana Alonso de Bernal y Vicente (3º con 4º grado), con quien tuvo a Juan, Andrés y Águeda, que contrajo matrimonio en Santibáñez.
Andrés ejerció el oficio de escribano, tomando vecindad en Santibáñez Zarzaguda, lugar donde nacieron sus hijos.

19a1c1a5. Nicolás de Arce y García (b.1616). Don Nicolás fue Canónigo de la Santa Iglesia Metropolitana de la ciudad de Burgos, así como cura beneficiado en la iglesia de Santibáñez. Con apenas veinte años fue nombrado capellán de la capellanía fundada en San Martín de Ubierna por don Antonio González, con quien tenía un grado de parentesco de tercer con cuarto grado, al igual que su hermano Jerónimo y Juan de Arce y Gómez.

19a1c1a6. El doctor Jerónimo de Arce y García fue cura beneficiado en Huérmeces, así como colegial en el Colegio de San Millán de Salamanca.

19a1c1a7. Mateo de Arce y García. Fue escribano real y del número de Burgos, así como familiar del santo oficio de la Inquisición. En 1636 obtuvo del duque de Lerma el título del oficio de escribano de la Jurisdicción de Haza de Siero, pago de 5.000 maravedíes por año de ejercicio. Al ser teniente de alcalde mayor de la dicha Jurisdicción se vio obligado a convenir con Francisco Díaz de Ubierna, escribano vecino del lugar de Huérmeces, la cesión de dicho ejercicio. 
Mateo contrajo matrimonio (1625) con Casilda de Tomás y García (4º grado), hija de Juan de Tomás de Campo, familiar del santo oficio, y de Casilda. Su mujer otorgó testamento en 1677. Fueron padres de Francisco, Juan Bautista, Mateo, Mariana, Luisa, Ana, Casilda, Francisca y Jacinta.
Mariana fue madre de Juan de Celadilla, escribano.
Casilda fue madre de Marcos Felipe de Ruyales, procurador perpetuo de la ciudad de Burgos, por compra que hizo a Juan Antonio Cameno el 16-02-1700.
Luisa contrajo matrimonio con Juan Bautista Cabrera, vecino de las Rebolledas.
Jacinta de Arce y de Tomás (03-06-1643). Contrajo matrimonio en 1662 con Francisco de Berganza y Martínez, hijo de Domingo y de Ana, vecinos de Gumiel de Izán. Domingo fue administrador de las Alcabalas de Santibáñez, lugar donde nacieron sus ocho hijos. Entre ellos destacó Francisco de Berganza y Arce, nacido el 10-04-1663 y bautizado cinco días después, abad en el Monasterio de San Pedro de Cardeña y conocido historiador.

19a1c1a7a1. Francisco de Arce y García fue depositario general de la ciudad de Burgos, y de las alcabalas y rentas reales de ella. En 1665 hizo junto a su padre pago de la compra de los dos oficios de tasador y repartidor de la Audiencia Real del Adelantamiento de Castilla partido de Burgos, y del oficio de depositario general, tras renuncia de Juan de Valdivielso Prieto. Como depositario general fue depositario de los bienes del expolio del ilustre don Francisco Manso de Zúñiga, arzobispo que fue de Burgos. 
Contrajo matrimonio con Catalina Ambrosia Martínez y Joven de Bocanegra, que al enviudar contrajo matrimonio en segundas nupcias con Francisco de Mena Salazar.
Otorgó testamento en Chinchilla el 27-02-1671.

19a1c1a7a5. El licenciado Juan Bautista de Arce (b.1633) fue canónigo en la Iglesia Colegial de Santillana. Sus padres hicieron un desembolso de 12.000 maravedíes para desempeñar las bulas del canonicato.
19a1c1a7a6. El doctor Mateo de Arce (b.1637) fue cura beneficiado en Santibáñez, así como Colegial en el colegio de Santa Catalina de la Universidad de Osma.

 ------- Partes [1] [2] [3] [4] [5] [6

sábado, 5 de junio de 2021

El apellido Arce en Ubierna (parte 1)

La llegada del apellido Arce al lugar de Ubierna y sus ascendientes, señor de Villarías.

El apellido Arce en Ubierna es de los apellidos más antiguos dentro de la Merindad entre los que se conservan a día de hoy, al igual que el mismo apellido en el lugar de Robredo Sobresierra. 

Llegó a la localidad en cabeza de Juan de Arce Cabeza de Vaca y Sanz de la Peña (19), natural de Sedano, quien contrajo matrimonio con Catalina González y Díez, hija de Alonso y de Sancha, vecinos de Ubierna, donde tomaron vecindad (1) (2).
Juan era hijo de Lope de Arce, natural de Villaúte, y de María Sanz de la Peña, vecinos de Sedano (1). Hermano de Francisco, Lope, Pedro, María y Juana, cuya descendencia no exponemos en este blog al estar publicada en el libro de Jacinto Campillo Cueva (2).
Nieto de Bernardino de Arce, natural de Colinas, y de Catalina Barona, vecinos de Villaúte (1). 
Bisnieto de García de Arce, poseedor y pariente mayor de la casa y solar de Arce, sita en Colinas, que es filiación de la principal, y de Catalina Sánchez de Hita (1).

Por un pleito de hidalguía sabemos que García de Arce vivió al menos veinte años en la Torre de Colinas, y era llamado primo por el Marqués de Aguilar, pues Mariana de Rojas y Manrique de Lara, hija del Marqués de Poza, casó con su primo García Sánchez de Arce y Cabeza de Vaca, tercero del nombre y tercer señor de Villarías. Tuvo por hijos a Juan, vecino de Cañizar de Argaño y con descendencia que pleiteó por su hidalguía para avecindarse en nuestra Jurisdicción (árbol genealógico número 79), y a Rodrigo, vecino de Colinas.

Rebisnieto de García de Arce, segundo del nombre, poseedor y pariente mayor de la casa de Arce, sita en Colinas, y de Juana de Porras (1).

Hermano de Juan, sucesor de la casa principal de Villarías y segundo señor de la misma, tras la muerte de Gonzalo, hermano mayor de los anteriores. Juan contrajo matrimonio con Aldara Cabeza de Vaca.

Cuarto nieto de García Sánchez de Arce, primero del nombre, poseedor y pariente mayor de la casa y solar principal de Arce, sita en Villarías, y de Juana Sánchez Barona (1).

Lo expuesto hasta ahora es información genealógica del apellido antes de llegar a la localidad de Ubierna, extraída del pleito de hidalguía que Francisco de Arce y demás familiares, vecinos de Ubierna, iniciaron en 1653. Aunque no consiguieron el reconocimiento de su condición hidalga en el lugar de Ubierna, supuestamente por ser descendientes de un hijo ilegítimo, sus familiares fuera de la Jurisdicción si la gozaron. Incluso en el mismo lugar de Ubierna, Juan de Arce y Alonso de Huidobro, su sobrino, hijo de Lope de Arce y Sáinz de la Peña, contrajo matrimonio en Ubierna con Francisca Díez de Medinilla (natural de Ubierna, hija de Francisco Díez y María de Andino), gozando de condición hidalga en el padrón del lugar de Ubierna del año 1570. Este último fue padre de Catalina, María, Juan y Rodrigo (desaparecidos en la guerra), y Francisca de Arce, que contrajo matrimonio con Diego de Angulo (3). 

Desde este punto abrimos el árbol de descendientes:

19. Juan de Arce y Catalina González tuvieron dos hijos en Ubierna, Juan de Ortega (19a1), Diego (19a2), Catalina y Casilda. Hizo testamento el 13-07-1552 ante Pedro Rodríguez de Ubierna.

19a1. Juan de Ortega y de Arce (+1580) contrajo matrimonio en tres ocasiones:
- La primera con Juana, de cuyo matrimonio nacieron tres hijos, Diego (+1572), Juan (+1577) y Catalina ().
- En segundas con María Pérez (+1577), naciendo Pedro, Alonso, Francisco, María y Catalina. [Continúa en Parte 3]
- En terceras nupcias con Ana del Corral, natural de Santibáñez Zarzaguda, padres de Andrés y de Juan. [Continúa en Parte 2]

19a1b4. Pedro de Arce y Pérez contrajo matrimonio con Francisca de Andrés, hija de Francisco, vecino de Rioseras. Hizo testamento en 1585 ante Juan Martínez de Ribera tras pedir licencia Diego Díez, cura clérigo en Peñahorada, su curador.

19a2. Diego de Arce. Contrajo matrimonio con Francisca Pérez. Tuvieron a Pedro y a Diego.
19a2a1. Pedro de Arce y Pérez. Contrajo matrimonio con María Pardo, padres de Agustín.
19a2a1a1. Agustín de Arce y Pardo. Debió de contraer matrimonio en primeras nupcias con Casilda González de Barriuso (+1620), natural de Peñahorada, con quien tenía un cuarto grado de consanguinidad. Casó en segundas nupcias con Brígida Ruiz (+1643), natural de ¿Villalvilla Sobresierra?, la cual testó dejando como único heredero a su hijo Pedro (b. 1622), que pleiteó por su hidalguía en 1653.
19a2a2. Diego de Arce y Pérez contrajo matrimonio con María González, teniendo por hijo a Juan, que pleiteó por su hidalguía en 1653.

 ------- Partes [1] [2] [3] [4] [5] [6

martes, 1 de junio de 2021

Árboles genealógicos

Como entender los árboles genealógicos expuestos en este blog. 

Cada localidad cuenta con un determinado número de apellidos asignados en base a su formación o enraizamiento en el lugar. 

Cada uno de los apellidos lleva un número de árbol asignado, y con base al mismo se va añadiendo su descendencia. Ejemplo:

  • El apellido Arce de Ubierna lleva asignado el número 19. Su primer vecino conocido en el lugar y el más antiguo desde el cual se puede conocer con seguridad su descendencia lleva asignado ese numero. 
  • Juan de Arce. 19.
  • Su primera mujer sería 19a, y los hijos del matrimonio 19a1, 19a2, 19a3,...
  • Su segunda mujer sería 19b, y los hijos de este matrimonio 19b1, 19b2,...
  • Y así se iría añadiendo matrimonios e hijos a los descendientes. 
Cualquier particular que quiera insertar en este blog el árbol genealógico de su apellido puede contactar a través de este email: genealogia@ubierna.org


sábado, 29 de mayo de 2021

La elaboración de un estudio genealógico

 La realización de un árbol genealógico es una tarea ardua y extensa, cuyo resultado final nunca será el esperado, pues por el camino nos encontraremos con grandes dificultades para elaborarlo, como puede ser la falta de documentos necesarios para su completa elaboración, o el difícil o nulo acceso a ellos, amén del tiempo necesario para su realización. Otro punto importante a tener en cuenta es que aun existiendo documentación para consultar, nos encontramos con datos pocos fiables o ligeros.

Si retrocedemos en el tiempo en busca de “nuestros antepasados” podríamos afirmar que hasta finales del primer cuarto del siglo XVIII los datos obtenidos son bastante fiables, pero ir más allá exigirá un estudio más riguroso por diferentes causas, las cuáles aquí enumeramos:

1.       Muchas parroquias no conservan documentación anterior al siglo XVIII. Esto es debido a muchas causas, como el deterioro de los libros, la supuesta destrucción realizada por los franceses o por los propios vecinos, o por encontrarse en manos de instituciones o particulares.

2.       La información apuntada en los libros parroquiales anterior al primer cuarto del siglo XVIII apenas contienen información. En el caso de los bautismos no aparece el nombre de los abuelos, e incluso no aparece el apellido materno. En los matrimonios no se menciona el nombre de los padres. Todo ello siempre dependiente de la persona que hiciera el apunte de la partida, habiendo casos en los que se acompañan muchos datos familiares, por diferentes causas, como pueden ser la diferenciación familiar o de estado.

3.       Muchas partidas no aparecen en los libros parroquiales, bien por olvido del párroco o por pérdida del apunte donde se hizo. Esto es mucho más acusado en los libros de difuntos.

4.       Los errores en las partidas, como pueden ser nombre o apellidos equivocados.

5.       La repetición de nombres y apellidos entre los vecinos de un pueblo. Es común encontrarse con tres o cuatro personas  con el mismo nombre y primer apellido en un periodo inferior a treinta años.

6.       Otras causas.

Con todo esto no quiero desanimar a nadie, pues este “trabajo” puede ser una actividad de ocio que ayude a activar nuestra memoria, a conocer nuevas personas y lugares, a ahondar en el conocimiento de nuestros pueblos, e incluso, a descubrir algo que no sabía nadie…

Para aumentar el número de generaciones en nuestra base de datos deberemos recurrir a otros documentos, distintos a los tres conocidos de bautismos, velados y finados:

1.       Entre los libros parroquiales existen fundaciones, apeos, memorias de misas, elección de sepulturas, y otros documentos que nos ayudarán a encontrar lo que buscamos. Sirva de ejemplo la fundación de una capellanía, pues suele venir acompañada con información familiar del fundador, llegándose a mencionar hasta seis generaciones de un mismo árbol familiar. Podremos encontrar a su vez documentos de ventas o testamentos.

2.       Documentos conservados en los ayuntamientos. En el caso de los pueblos no es fácil encontrar documentación anterior al siglo XVIII, y en caso de existir suelen ser apeos y juntas del ayuntamiento. En casos excepcionales se pueden encontrar copias de otros archivos localizados en las parroquias, como puede ser la fundación de una capellanía, en la que el fundador mandó hacer duplicado para el mismo ayuntamiento.

En el caso de Ubierna, por ejemplo, nos encontramos con el libro de la Junta de Hijosdalgo de la Merindad de Río Ubierna, en el cuál se conserva el nombre de los vecinos hidalgos que acudieron a sus juntas desde 1578 hasta mediados del siglo XIX, faltando el apunte de algunos años. Entre la información que puede aportar está el año de la admisión, pues en el siglo XVII solía ser muy cercana al año de casamiento, la relación con una firma, la mención del padre o hermano, …

3.       Protocolos notariales conservados en el Archivo Histórico Provincial. En este lugar  podemos encontrar el documento que más información nos puede aportar, el testamento, pero también otros importantes, como la fundación de un mayorazgo o documentos relativos a un censo.

    Igualmente importante serán las firmas que allí contenidas, pues podrían ayudarnos a diferenciar  personas con el mismo nombre y apellido.

En el A.H.P. de Burgos encontramos un gran número de protocolos notariales, pero no todos los que se han producido en la provincia de Burgos. Sirviendo de ejemplo el caso de nuestra Merindad de Río Ubierna, nos encontramos que apenas se conservan siete legajos de dos escribanos de la Jurisdicción (Juan López Barona y Jacinto Rodríguez) de fechas anteriores a mediados del siglo XVIII, cuando sólo en el lugar de Ubierna hubo al menos siete escribanos durante el siglo XVII.

Un buen dato que nos ayuda a darnos cuenta de la cantidad de información que se ha perdido es una visita que se hizo en 1750 a la casa de Mateo Rodríguez y de Güemes, vecino de Ubierna, en cuya casa se encontraban los registros notariales de su abuelo materno (Andrés de Güemes), bisabuelo (Andrés de Espinosa), y tatarabuelo (Diego de Güemes), también maternos, cuyos protocolos ocupaban más de seis de metros de estantería. Y tengamos en cuenta que era hijo (de Francisco Rodríguez), sobrino (de José Rodríguez) y primo (de Jacinto Rodríguez), escribanos también; así como lo fue después su sobrino (Francisco de Güemes). Seguramente no se haya conservado ni el cinco por ciento del total comprendido entre el siglo XVI y mediados del siglo XVIII en la Merindad de Río Ubierna.

4.   Documentación conservada en diferentes instituciones cuya visita supone un gasto económico y de tiempo que no todos pueden asumir, y siempre teniendo en cuenta que no todos son de libre acceso. El recurso más utilizado el el portal  P.A.R.E.S. del Ministerio de Cultura, con acceso a la digitalización de grandes volúmenes de información, como pueden ser el Archivo General de Indias, Real Chancillería de Valladolid y de Simancas. Podemos consultar los pleitos de hidalguía completamente digitalizados en la web de los mormones. 

La posible ascendencia Real de nuestros vecinos

Cuando realizamos un estudio genealógico nos solemos encontrar con muchas sorpresas por el camino, una de las más habituales es darte cuenta de los grados de parentesco con otras personas con las que más o menos tenemos cierta amistad u otro tipo de relaciones. Sin embargo, hay un resultado de nuestra búsqueda del que más gusta presumir o ensalzar, los personajes históricos.

El caso que vamos a tratar en este artículo es la conexión entre vecinos de nuestra Merindad y su posible ascendencia Real. Para ello recurrimos a dos libros de siglos pasados.

1. El primero de ellos es el nobiliario de Luis Barona de Sarabia (1). En ella se menciona levemente una línea genealógica de los Barona, señores de Villangómez, que enlaza con dos familias presentes en nuestra Merindad, gracias al matrimonio de María Barona  con Francisco de Mata (68), vecino de Celadilla Sotobrín, y de Catalina de Ubierna con Pedro de Medinilla (17a2), vecino de Ubierna, y que analizaremos de forma ascendente.

·         María Barona y Catalina de Ubierna eran hijas de Juan Rodríguez de Ubierna, señor de la casa solariega del Cubo en el lugar de las Rebolledas,  pariente mayor del apellido  cercano al Adelantado de Castilla, y de Isabel Álvarez del Castillo Barona (1).

No se conservan las partidas de velados de ambos matrimonios, pero sí la relación de ambas hermanas en diferentes bautismos de sobrinos en el lugar de Ubierna, donde María Barona es llamada también María de Ubierna, mujer de Francisco de Mata. Así como la relación de consanguinidad de Juan López de Medinilla y de Ubierna, hijo de Pedro y Catalina, con doña Ana Rodríguez de Ubierna y de Mata, su tercera mujer.

Isabel del Castillo aparece como madrina en el bautismo de un nieto en 1568.

Juan Rodríguez de Ubierna era conocido como el maestresala del Condestable por sus convecinos, y aunque tuvo su residencia en las Rebolledas, las labores de su cargo le llevaron a tomar residencia en diferentes lugares, como también ocurrió con sus familiares, siempre cercanos a los Señores, ocupando cargos de mayordomía, escribanía, u otros, como hombres de cámara en la corte.

 El estudio genealógico de esta antiguo y reconocido solar de los Ubierna será publicado en un futuro artículo, al igual que los Medinilla, Mata y Ruiz de San Cibrián.

·         Doña María de San Cibrián Barona casó con Fernando Álvarez del Castillo, vecino de Montuenga, junto a Lerma, y tuvo a doña Isabel Álvarez del Castillo (0) (1).

 

Poco podemos aportar sobre Fernando. Sabemos que un Fernando Álvarez del Castillo compró la torre y heredamientos del lugar de Quintanaortuño a los descendientes de Juan Ruiz de San Cibrián, nieto de quien hablamos en el siguiente punto; pudiendo ser cuñado de Juan Rodríguez de Ubierna.

En los libros parroquiales de Montuenga encontramos el matrimonio formado por Hernando Álvarez del Castillo e Isabel de Lerma, con descendencia en el año 1578, seguramente descendiente del que aquí hablamos.

Torre de Quintanaortuño


Este sería un punto de conexión en la posesión de la Torre por parte de los Mata de Celadilla Sotobrín.

 

·         Doña María Barona, hija menor de Luis Barona, Alcalde Mayor de Burgos y señor de la casa de Villangómez, y de doña María de Pontedura, casó con Juan Ruiz de San Cibrián, señor de la torre y capilla de Quintanaortuño…  tubo doña María Barona de su marido Juan Ruiz de San Cibrián tres hijos y una hija,…Hernando…, Alonso clérigo, … Martín…,  la hija fue María Barona. (1)

 

Según nos alejamos en el tiempo se hace más difícil encontrar documentación que nos ayude a verificar datos aportados en el libro de don Luis Barona. No encontramos nada acerca de este Juan Ruiz, pero sí de sus hijos.

Hernando Ruiz de San Cibrián fue vecino de Quintanaortuño y falleció en 1511, y sus hijos Juan y María Barona fueron deudores de sus misas (3). Juan mandó misas por su tío Alonso Ruiz de San Cibrián, clérigo del lugar de Quintanaortuño (3) (4).

 

·         Doña Isabel Barona, hija de Pedro Barona, Alcayde del castillo de Burgos y señor de la casa y solar de Villangómez, y de doña Elvira Álvarez de Saavedra y Toledo, casó con el licenciado Andrés López de Castro, Alcalde mayor de Burgos y del Consejo del Rey y su Oidor, tuvo a Luis Barona que sucedió a sus padres… (1)

2. El segundo libro al que recurrimos es el escrito por don Juan Félix Francisco de Rivarola y Pineda (2).

·         Sancho Fernández de Castro fue Alcalde mayor de Burgos, casó con doña María Fernández, padres del licenciado Andrés López de Castro, Oidor de la Audiencia del Rey…

·         Don Pedro Álvarez de Castro, hijo de don Álvar, y hermano de don Alonso, señor de Castro Verde, que quedó en Castilla a cargo de su madre doña Juana Carrillo, fue comendador de Mora…, casó con doña Constanza de Lucio, padres de… Juan López de Castro, Alcalde mayor de Burgos, padre de Sancho…

Si continuamos consultando diferentes publicaciones sobre esta antigua familia de los Castro enlazaremos por línea materna con don Sancho IV, Rey de Castilla, o con Alfonso IX de León, no queriendo ahondar en el estudio de estos datos, difíciles de verificar, y que se escapa de las intenciones de quien escribe estas palabras.

Quiero dedicar este artículo a mi buen amigo el doctor Pablo Santamaría Arnáiz, que ha dedicado más de cincuenta años a completar su árbol genealógico, y que pacientemente ha ido insertando estos últimos datos.


Bibliografía:

(0) Tenéis posibilidad de seguir con toda la ascendencia en Familysearch.org

(1) Origen y descendencia de diferentes familias y casas de España que escrivió Dn. Luis de Varona de Sarabia, Cavallero de la Orden de Alcántara y Oydor del Consejo Real de Hacienda. Real Academia de la Historia - Signatura: 9/221- Signatura antigua: C-1

(2) Monarquía española, blasón de su nobleza...: parte segunda. Autor don Juan Félix Francisco de Rivarola y Pineda. En google books

(3) Archivo Diocesano de Burgos. Libros parroquiales de Quintanaortuño.

(4) Archivo Histórico provincial de Burgos. Testamento de Juan Ruiz de San Cibrián.



jueves, 18 de febrero de 2021

Inicio

Comenzamos un nueva aventura.

Son muchos los años que llevo recopilando información sobre Ubierna, de todo tipo, historia, toponimia, flora, fauna, mucha de la cual se encuentra recogida en la web del mismo nombre: www.ubierna.org

Aún quedan pendientes dos grandes proyectos, por un lado una recopilación de toda la riqueza arqueológica del término de Ubierna, con más de treinta yacimientos que comienzan en el Paleolítico y abarcan todos los periodos históricos. La creación de un aula arqueológica en la localidad alivia en gran parte dicha tarea. Por otro lado queda la información genealógica.

La relación de Ubierna con la Hermandad de Caballeros Hijosdalgo de Río Ubierna, y por defecto con todos aquellos pueblos que formaron parte de la antigua Jurisdicción de Río Ubierna, hicieron que una simple investigación genealógica familiar se convirtiera en un enorme estudio de los apellidos hidalgos de aquella antigua Jurisdicción. La publicación realizada por mi buen amigo Jacinto Campillo Cueva sobre la Honor de Sedano fue una inspiración para comenzar en este mundo casi de locos, aventura sin fin. Fin o limitación que pongo al estudio genealógico en base a los últimos hijosdalgo que fueron admitidos en la Hermandad, ya en la primera mitad del siglo XVIII. 

El gran número de documentos revisados y horas dedicadas a la investigación nunca se han visto recompensadas con una publicación, principalmente por falta de tiempo y quizás, la falta de motivación por el egoísmo del ser humano.

Considerando que gran parte de la información recogida se encuentra en una base de datos particular, a través de la cual se puede ir navegando por los apellidos hidalgos en línea ascendente, descendente, lateral, y a través de los matrimonios, comenzando en el siglo XVI y XVII la inmensa mayoría de ellos, y llegando hasta generaciones actuales en muchas de ellas.

El esfuerzo económico y la gran cantidad de horas necesarias para realizar este inmenso trabajo son una carga para poder llevar una vida de trabajo y familia.

Este blog seré ese pequeño espacio en el cual ir compartiendo todo aquel conocimiento, para que no caiga en el olvido, esperando sea agradecido.